Invitación de boda de Manuel y Miguel

En este post ya os comenté en este post, me encanta diseñar invitaciones para bodas. Me parecen muy versátiles, ya que cada pareja es diferente y, está claro, quieren cosas diferentes. Y así es como resultó ser la invitación de boda personalizada para Manuel y Miguel, dos personas estupendas que se merecen toda la felicidad del mundo.

Pero es que estos dos no son unos «cualquiera», es que son amigos y que encima confíen en esta servidora para un día tan especial. ¿Qué queréis que os diga? Si no fuera porque soy una rancia que no lloró, ni siquiera por contagio, viendo cómo Jack, el de Titanic, la palmaba… Lo habría hecho. Pero bueno, un poco como al Grinch sí que me pasó, que el corazoncito me tembló un poquito. Y tal.

En blanco y un azul muy especial

El caso es que ellos querían algo muy sencillo, porque ellos no querían «una boda», lo que querían era hacer su unión legal, pero lo importante era reunir a la familia y amigos más cercanos para celebrarlo con una fiesta veraniega a pie de playa. Me da que eso de casarse sólo era una excusa para reunir a toda la gente que querían en un mismo lugar.

Sólo pidieron que usara el azul que les encantó de los mosaicos de la Basílica de San Marcos vieron en Venecia. El resto, a mi criterio. ¡Más clientes así, por favorrrrr!

Este fue el resultado:

Invitación de boda personalizada en color azul marino y blanco en vertical con sobre de papel kraft
Sencillez y sobriedad. Azul marino y blanco. Aire mediterráneo.

Como la boda se hizo en Mallorca, el azul que querían me veía estupendo para asociarlo con el toque mediterráneo e isnpirarme en motivos de mosaicos. No como los venecianos que les gustaron, pero que al menos tuviera ese tipo de simbología.

Lo completé con un sobre de papel kraft (me chifla trabajar con este tipo de papel), que contenía la invitación. El sobre se cerraba con una pegatina con el diseño del rosetón con los nombre de los novios que está en el anverso de la invitación.

He de decir que también asistí como invitada a la boda y fue una maravilla. Desde el principio al fin. Una cena perfecta, un lugar perfecto y unos novios perfectos.

Si te ha gustado esta invitación de boda personalizada y estás buscando la tuya, menuda suerte has tenido: soy la diseñadora que estás buscando. Ponte en contacto conmigo y hablamos 🙂

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